No deja de ser curioso que el Gran Premio más aburrido de la temporada sea quizá el más especial, el de Mónaco. Es una paradoja que demuestra que la F1 (no ahora, sino desde hace muchos años) es más un espectáculo fuera que dentro del circuito, dado el afán por no implementar circuitos de verdad, en los que se puedan ver adelantamientos en cada curva y no en una o dos, tal como los plantea el Tinkle de turno.
Esperemos que en Valencia lo hayan hecho mejor y tengamos un circuito urbano no sólo bonito para empresas, palcos VIPS, amigos de los canapés y del gañote.
Pues bien, Mónaco parece una buena oportunidad para Alonso. Si califica bien y aguanta los envites de los que vegan por detrás puede estar cerca del podio. Veremos...